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El
control temprano de los esfínteres
© copyright
2000-2008 Laurie Boucke
¿Has pensado alguna vez sobre cómo se enseñaba a ir al
baño a los bebés antes de que hubiera pañales? Hay una
creciente cantidad de madres que siguen un sistema tradicional mediante el
cual son sus bebés quienes indican cuándo quieren usar el inodoro
o orinal, un sistema que madres de todo el mundo han estado utilizando durante
muchos siglos.
Es importante enfatizar desde el principio que la idea es trabajar con
bebés (no con niños pequeños, sino bebés)
para conseguir que dejen el pañal. La edad ideal para empezar
se sitúa entre el nacimiento y los 4 ó 5 meses de vida.
No hay ningún término que describa este sistema completamente,
ya que el bebé puede no usar pañales, con lo que el concepto “dejar
el pañal” no tiene sentido, y la idea de aprender a usar
el orinal tampoco, pues todavía no puede sentarse en él.
El proceso está más relacionado con el trabajo en equipo
(tu bebé y tú) y la intercomunicación, que con un
mero aprendizaje. En otras palabras, en realidad estamos hablando de
comunicación y de respuestas a unas señales, y tiene muy
poco que ver con lo que normalmente llamamos “aprendizaje”.
La comunicación es la clave para conectar con tu bebé acerca
de sus necesidades fisiológicas.
Tal vez, la característica más peculiar de
este método es que los padres acostumbran a trabajar con el bebé incluso
antes de que pueda sentarse. En lugar de iniciar el aprendizaje del uso
del inodoro cuando comienzan a andar, los padres deben considerar este
método durante el embarazo o las primeras semanas o meses tras
el parto.
Me refiero a este método como “uso del orinal
en infantes” y “entrenamiento para el uso del orinal para
infantes”. Otros términos incluyen “comunicación
de la eliminación” o “CE” y “trickle treat" (el
título de mi primer libro sobre este tema, fuera de circulación).
Esta página le dará los principios básicos, y si
quiere conocer más, puede consultar cualquiera de mis dos libros
o el DVD sobre el tema:
- Infant Potty Training: A Gentle and Primeval Method Adapted to Modern
Living (380 páginas), el libro más completo disponible.
- Infant Potty Basics: With or Without Diapers, the Natural Way (110
páginas), una versión abreviada para familias frugales
o que viven en el extranjero.
- Potty Whispering: The Gentle Art of Infant Potty Training (juego
de 2- DVDs con un folleto)
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Filosofía
¡
Los bebés son más inteligentes de lo que pensamos! El gran
error que la gente comete es suponer que un bebé recién
nacido es inconsciente de sus necesidades fisiológicas. Suponemos
que un bebé es incapaz de aprender a ir al baño porque
son pequeños y no coordinan bien, y también porque no saben
andar o hablar. Un bebé está indefenso ante tantas cosas
que es difícil para los adultos de una sociedad occidental imaginar
que un ser tan pequeño pueda saber de orinar o defecar. Es incluso
más difícil para nosotros creer que un bebé tiene
cierto control sobre ello. Con estas ideas preconcebidas y estrechas,
animamos y enseñamos a nuestros bebés a ignorar los pañales
mojados o sucios. En poco tiempo, les enseñamos a usar los pañales
como un inodoro.
Un bebé normal y con buena salud es totalmente consciente
de las funciones fisiológicas de eliminación de su cuerpo
y puede aprender a responder a ellas desde muy pequeño. Utilizando
pañales, le condicionamos y, entonces, le enseñamos a ir
en ellos. Más adelante deberá desaprenderlo, y esto puede
confundirle y ser la causa de una experiencia muy desagradable.
Un bebé hace todo lo que puede para comunicar esta
conciencia de lo que le ocurre, pero, si no escuchamos, dejará de
hacerlo y gradualmente perderá la conexión con sus funciones
fisiológicas. Se le condiciona a no preocuparse y a aprender que
queremos que use el pañal como inodoro.
El método del control temprano de los esfínteres
no solamente se desconoce en los países occidentales, sino que
además muchos lo consideran inadecuado. Con algunas excepciones,
el control de los esfínteres se toma, por definición, como
un inconveniente, sin importar como se lleve a cabo. Si se espera a que
el niño decida por sí mismo cuándo está preparado
para controlar sus esfínteres (a los 2, 3, 4 años o incluso
mayor), estará ligado durante todo este tiempo a usar pañal,
con el consiguiente gasto económico, ecológico y de tiempo
empleado.
Los pañales, especialmente los desechables, son
una manera temporal de tratar el tema. Intentamos atajar el problema
de nuestros hijos con pañales, de la misma manera como temporalmente
paramos el escape de agua de una cañería. ¿Cuántos
padres han sopesado si esta es la opción más higiénica
para el bebé? ¿Cuántos padres se han preocupado
por el efecto de los pañales en el medio ambiente? ¿Cuántos
estarían dispuestos a considerar una alternativa a los pañales?
¿Quién puede usar
este método?
Los padres de los bebés, padres esperando, abuelos, canguros y
cualquiera interesado en trabajar amorosa y pacientemente con un bebé son
candidatos a usar este método para conseguir el control de los
esfínteres a la edad más temprana posible. Se consigue
mejor cuando uno de los padres está cuidando al bebé durante
los primeros 1 ó 2 años de vida, y también con aquellos
padres que trabajan pero tienen una persona al cuidado del bebé en
la que pueden confiar, como un miembro de la familia, canguro o amiga.
¿Qué se necesita?
Tiempo, cuidado y paciencia. Si no se dispone de tales cualidades o de
ayuda para conseguirlas, éste no es un método recomendado.
Pero si el método te parece sensato, ¡adelante! No hará ningún
daño y, si no funciona, siempre se puede volver al pañal
a tiempo completo.
¿Cuándo empezar?
El momento ideal es entre el nacimiento y los 4-5 meses de vida. Durante
este periodo hay una ventana de aprendizaje sensitivo.
¿Cuánto tarda?
En occidente, la media de edad al completarlo se sitúa alrededor
de los 2 años, a pesar de que los bebés tienen un control
de su eliminación bastante bueno muchos meses antes de completarlo.
¿Es seguro?
Por supuesto, siempre que los padres tengan claro como funciona. Los
padres deben estar relajados y ser positivos acerca de trabajar con
sus bebés. Muchos padres necesitan de mayores dosis de paciencia;
observar y responder a las señales del bebé a tiempo
donde sea posiblemente razonable; y proveer amor cuando sostienen a
sus bebés. No es un sistema punitivo. Los castigos, los enfados
y el control NO son parte de este método. Nótese que
este método es distinto al duro sistema que se utilizaba en
los países occidentales hasta los años 1950.
¿Pero, realmente funciona?
Si, pero no sin esfuerzo. El éxito no ocurre por sí mismo.
Se necesita de al menos un adulto comprometido y varios meses de perseverancia
para completarlo. Empezando desde el principio, hay recompensas diarias
divertidas y excitantes para los dos, el bebé y su cuidadora.
La comunicación del bebé es reconocida y alentada. Los
padres se asombran del nivel de conciencia de su bebé y se emocionan
cuando muestra señales y responde tan fácil y naturalmente.
¿Tiene que ir desnudo el
bebé?
No tiene que ser una obligación. Muchos padres usan un pañal
de tela o un pantalón de aprendizaje entre las visitas al baño,
mientras otros prefieren dejar el culito del bebé al aire o casi
desnudo. De hecho, es una cuestión de preferencias.
Un descubrimiento maravilloso (mi
experiencia)
Mis primeros dos hijos siguieron el control de esfínteres tradicional.
Cuando nació mi tercer hijo, me horrorizaba la idea de otro entrenamiento
para usar el baño de manera convencional, lo que suponía
años de pañales, y pensé en buscar otra manera mejor
de llegar al mismo fin.
Aprendí las bases de una técnica alternativa
cuando una señora nos visitó desde la India. Ella estaba
horrorizada por la manera en que nosotros llevamos “el tema de
los residuos” del bebé, y me explicó la manera en
que hacían las cosas en su país. Me mostré muy escéptica
cuando me dijo que no se necesitaba utilizar “las telas” en
un bebé, excepto si estaba “enfermo del estómago”,
con fiebre o si mojaba por las noches. Yo había estado en la India
varias veces y había notado que las familias sacaban a sus hijos
a orinar y hacer caca al campo, pero no había prestado atención.
Como muchos otros, asumí erróneamente que “nosotros” no
podíamos utilizar esa técnica.
Le supliqué a mi nueva amiga que me contara más
y me enseñara a sostener a mi hijo para “hacerle ir”,
lo que hizo sin ningún esfuerzo. Yo estaba hechizada mirándola
como se comunicaba con mi minúsculo bebé de 3 meses, quien,
instintivamente, supo lo que ella quería que él hiciera.
Sólo puedo describir el intercambio y el entendimiento instantáneo
que se produzco entre ellos – un extraño y un bebé – como
un descubrimiento maravilloso.
He usado la técnica que ella demostró, ligeramente
modificada y adaptada a nuestro estilo de vida, y la encontré muy
superior al método para dejar el pañal que había
usado. Desde el día que empecé a trabajar con mi hijo de
3 meses, apenas necesitó un pañal, ni de día ni
de noche. Estuvo seco durante la mayor parte del día hasta los
19 meses y terminó todos los aspectos del llamado control de esfínteres
a los 25 meses de edad.

Fuentes de información y
puntos de vista
El método empieza con la preparación y puede ser considerado
desde un aspecto racional y científico, desde un punto de vista
intuitivo y espiritual, o desde una combinación de ambos, dependiendo
de lo que funcione mejor en cada caso. La perspectiva racional implica
el estudio del tiempo, y la observación de los patrones de eliminación
y de las indicaciones físicas que el bebé muestra con su
lenguaje corporal. La perspectiva más espiritual implica la intuición
y la “conexión” con tu bebé de una manera mucho
más sutil.
Recuerda, es un trabajo en equipo, algo que hacéis
juntos a través de una comunicación muy estrecha y con
confianza mutua. No es algo que estás haciendo a tu bebé y
no es algo que él pueda hacer sin ti. Si tienes fuerza de voluntad
y puedes, y tu bebé está sano, el bebé está listo
para empezar.
El sistema está basado en la técnica de la
enseñanza del control de la eliminación muy usada en Asia
y el África Subsahariana. El método se ha adaptado a la
vida occidental de varias maneras, incluyendo el uso de un lavabo, orinal,
inodoro u otro contenedor; la variación de las posiciones para
la eliminación; el uso parcial de la técnica; y, cuando
se ha deseado, el uso temporal de pañales.
Sinopsis Del Método
1. Observación
Tumba a tu bebé sin pañales en un lugar
confortable, cálido y seguro, y observa:
a) el tiempo que se toma (durante cuánto tiempo y cuán
a menudo necesita eliminar después de andar o comer)
b) el lenguaje del cuerpo (como retortijones o muecas cuando defeca)
c) sonidos (como gruñidos mientras hace caca)
También se puede hacer con una bandolera. De hecho,
llevar a tu bebé es una de las mejores maneras para familiarizarse
con los patrones y tiempos que necesita tu bebé para sus eliminaciones,
ya que el contacto tan cercano lo facilita. Es especialmente adecuado
en climas fríos o casas con una calefacción insuficiente.
Algunas madres ponen a sus bebés desnudos en la bandolera, cargándolos
piel con piel, lo que permite mantener al bebé en su temperatura
perfecta. También se puede poner un pañal de tela debajo
del bebé cuando esté en la bandolera. Incluso si el bebé lleva
algo de ropa y/o un pañal sin protector impermeable, sabrás
cuando necesita usar el baño.
2. Anticipación o Intuición
Anticípate. En el momento en que el bebé parezca
necesitar ir al baño, haz un sonido relacionado con el agua,
como “sssss”. Si el bebé empieza a orinar mientras
le estás observando, inmediatamente haz el sonido “sssss”.
En unos días, el bebé asociará el sonido con la
eliminación.
3. Posición e Inodoro u Orinal
Cuando tú creas que tu bebé necesita ir
al baño, sujétalo de forma suave y segura sobre el lugar
preferido donde quieras que orine o defeque, y haz una señal
sonora (“sssss” o el sonido que quieras). Tu bebé pronto
asociará el sonido, la postura y el lugar con la eliminación.
Utiliza el lugar y el receptáculo que sea más confortable
y conveniente para los dos. Algunos lugares posibles son: la pila del
lavabo, un bol de cocina, un cubo pequeño, un bidé o
incluso el jardín. Bebés más mayorcitos ya pueden
sentarse entre tus piernas en el inodoro.
4. Comunicación entre el bebé y la
mamá
Desde ahora, presta mucha atención a las señales
y al tiempo que necesite tu bebé para ir al baño. Cuando
creas que tiene que ir, sostenlo en posición adecuada y hazle
una señal. Si es casi el momento de ir, los bebés son
capaces de relajar los músculos al recibir las señales.
¿Cómo sé que
mi bebé necesita ir al baño?
Puedes saber cuando el bebé necesita eliminar sus desechos gracias
a estas pistas:
- El tiempo transcurrido tras la última deposición
- Las señales y muecas (como lenguaje corporal y vocalización)
- Patrones de eliminación (tras andar, tras comer, etc.)
- Intuición e instinto
¿Como visto a mi bebé para
obtener los mejores resultados?
Hay dos consideraciones principales que deben tenerse en cuenta:
- Circunstancias individuales, como el clima, el estilo de vida, la
salud y las presiones sociales.
- El hecho de que cuantas menos capas de ropa lleve el bebé,
más fácil será para ambos conectar el uno conel
otro y aprender a comunicaros sobre los procesos de la eliminación.
Es más fácil leer y responder al lenguaje corporal y
a otras señales de un bebé que no va vestido, con el
culito al aire o, al menos, fácilmente accesible. Llevar al
bebé en una bandolera también ayuda, ya que hay más
facilidad para la sincronización.
La situación ideal, aunque no es siempre posible,
es que el bebé esté desnudo o casi desnudo. Si no es factible,
intenta vestir al bebé con la menor cantidad de capas y usa ropa
que sea fácil de quitar (sin botones, etc.)
Hay algunas maneras de vestir al bebé para poder tener un acceso
rápido. Sé creativa y adáptate a cada situación
y a las diferentes fases de desarrollo de tu bebé. Algunas madres
prefieren coser su propia ropa para su bebé. Además de
usar pañales como protección, aquí tenéis
algunas sugerencias:
· Utiliza pantalones de aprendizaje que puedan
adaptarse a las distintas medidas del bebé
·
Para recién nacidos, usa mejor pijamas tipo saco de dormir que
se cierran por las piernas
· Las camisetas largas o vestidos tienen una longitud ideal
dependiendo de la movilidad del bebé
·
Pantalones de algodón, toalla o lana con cintura elástica
Ventajas del aprendizaje temprano
Los ganadores del aprendizaje son tres: el bebé, los padres y
el medio ambiente. Las ventajas son las que siguen:
·
Mejora el apego a través de la comunicación natural,
cercanía y paciencia amorosa
·
Responde a los tiempos y a la comunicación instintiva del bebé sobre
sus necesidades
·
Actúa directamente sobre la primera ventana del crecimiento
(periodo sensitivo) para aprender a ir al baño
·
Ayuda al medio ambiente preservando y salvando árboles, agua,
petróleo y ahorrando residuos.
·
Elimina o reduce drásticamente el uso de pañales
·
Permite que los bebés tengan un control razonable sobre los
12-18 meses
·
Los bebés tienen un control total sobre sus esfínteres
a una edad relativamente temprana (24 meses)
·
Libera a los bebés de pañales y todas sus asociaciones
negativas (abultamiento entre las piernas, productos químicos,
etc.)
· Evita el problema de la enuresis (mojar la cama)
·
Previene el sarpullido del pañal
·
Genera respeto higiénico por el bebé (no dejándolo
que se haga sus necesidades encima)
·
Elimina “accidentes” molestos en los bebés mayorcitos
·
Permite que papá u otro miembro establezca una estrecha relación
y comunicación con el bebé
·
Ahorra mucho dinero en pañales y coladas
·
Permite que los bebés sean más conscientes de sus propios
cuerpos
· Reduce el riesgo de infecciones de tracto urinario
¿Y si el bebé tiene
más de 6 meses? ¿Es demasiado tarde?
Muchos padres han empezado a los 6, 9 o incluso a los 12 meses y les
ha ido bien tras algunas modificaciones. Normalmente, es más difícil
empezar con un bebé movidito al que se le ha enseñado a
hacer sus necesidades en un pañal, o que usa pañales desechables
y no asocia la sensación de humedad con la eliminación.
Principalmente depende de vuestras convicciones. Si os parece razonable,
si creéis que es lo mejor para vosotros y para vuestro bebé,
y si a vuestro bebé sano le parece bien, ¡pues vale la pena
probarlo! Siempre que no haya problemas en la vida familiar o en la salud,
es muy bueno ser abierto y receptivo a la comunicación de las
necesidades de eliminación de tu bebé.
Otro factor a considerar es que no hay una edad límite
a partir de la cual todos los bebés pierden su conexión
con las funciones de eliminación. Cada bebé es único
y se desarrolla a su manera. Hay algunos padres que han aprendido sobre
comunicación de la eliminación o que han empezado otros
métodos cuando su bebé tenía entre 6 y 18 meses,
2 años o incluso mayores, y que se han sorprendido gratamente
al encontrar que sus bebés estaban listos, receptivos y comunicativos
sobre el tema a esa edad. De hecho, la ventana del aprendizaje parece
mantenerse abierta y accesible para algunos bebés mayores. No
importa la edad de tu bebé para empezar a aprender sobre la comunicación
de la eliminación. Por regla general, se recomienda que los padres
prueben este método durante unas semanas de una manera suave y
amorosa, y luego consideren si quieren continuar o no.
Puedes pulsar aquí para leer más artículos
y consejos sobre el trabajo con bebés mayores de 6 meses (en inglés):
Late Starters Spanish
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Translated by: Rosa Sorribas
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